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El Seminario “Las
Americas” considera ciertas verdades fundamentales como el
entendimiento de una relación con el Único y Verdadero Dios
viviente. Los cursos proveídos ayudarán a los cristianos con
diferentes niveles de necesidad: desde estudiantes
principiantes construyendo un fundamento básico, hasta el
ministro avanzado, su estudio, su prominencia y preparación
académica en la comunidad ministerial. Esta institución
existe para entrenar a ministros cristianos, trabajadores y
personas laicas para llevar efectivamente el mensaje del
Evangelio de Jesucristo a sus generaciones. Como somos
internacionales, los estudiantes que llegan vienen de
diferentes formas de vida, con amplias diferencias en
creencias, valores y actitudes.
El Único Verdadero
Dios
El Único verdadero Dios se
ha revelado a sí mismo como el eterno “Yo Soy”, el Creador
del universo y el Redentor del hombre (Deut. 6:4; Ex. 3:14;
Isa. 43:10-11). Dios se ha revelado a sí mismo como un ser,
manifestado como el Todopoderoso Dios, Hijo de Dios y
Espíritu Santo (Isa. 48:16; Mat. 28:19; and Luc 3:22).
Las Escrituras
Inspiradas
Toda la Escritura, tanto
el Antiguo como el Nuevo Testamento, son verbalmente
inspiradas por Dios y son la infalible revelación de Dios al
hombre, la infalible autoridad y regla de fe y conducta (II
Tim. 3:15-17; I Tes. 2:13; I Ped. 1:21).
La Divinidad del Señor
Jesucristo
El Señor Jesucristo es el
eterno Hijo de Dios y tiene la divinidad y deidad de Dios,
porque él es Dios hecho hombre. (Mat. 1:23; Jn. 5:22; II Jn.
3; and Heb. 1:1-13).
La Salvación del
Hombre
La única esperanza de
redención y salvación del hombre del poder del pecado es a
través de la sangre derramada de Jesucristo (Hch. 4:12; Rom.
5:8-13; 10:9; Sant. 1:21; Efe. 2:8).
La Iglesia y Su Misión
La Iglesia es el cuerpo de
Cristo, la habitación de Dios a través del Espíritu Santo,
con tareas divinas para el cumplimiento de Su gran comisión.
Cada creyente, nacido del Espíritu, es una parte integral de
la asamblea general y de la Iglesia (Efe. 1:22-23; 2:22;
Heb. 12:23). Ya que el propósito de Dios concerniente al
hombre, es buscar y salvar al perdido, para ser alabado por
el hombre y construir un cuerpo de creyentes en la imagen de
Su Hijo, la responsabilidad de la Iglesia es ser un cuerpo
en el cual el hombre pueda alabar a Dios (I Cor. 12:28;
14:12).
Bautismo en Agua
La ordenanza del bautismo
es indicado en las Escrituras. Todo aquel que se arrepienta
de sus pecados y crea en Jesucristo como Salvador y Señor
debe ser bautizado. Esta es una declaración para el mundo de
que ellos se han identificado con Cristo en Su muerte y han
sido resucitados con El en una nueva vida. (Mat. 28:19; Mar.
16:16; Hch. 10:47-48; Rom. 6:4).
La Santa Cena o Santa
Comunión
La Santa Cena consiste de
los siguientes elementos: pan y vino, es el símbolo de
expresar nuestro compartimiento de la naturaleza divina de
nuestro Señor Jesucristo. (II Ped. 1:4). Es un recordatorio
de Su sufrimiento y muerte (I Cor. 11:26), una profecía de
Su segunda venida (I Cor. 11:26), y reune a los creyentes
hasta que El venga otra vez. |